Las espirales avistadas en Noruega podrían relacionarse con grabados prehistóricos

Las espirales en el cielo nocturno están mucho más extendidas de lo que se cree y el hombre neolítico pudo tomarla como una advertencia de los dioses

Imagen tomada en Noruega

Por: Josep Guijarro

A principios de diciembre de 2009, la provincia noruega de Finnmark fue escenario de un extraño fenómeno luminoso que desencadenó una explosión de paranoia colectiva. Numerosos ciudadanos y agencias de prensa fueron testigos de una misteriosa espiral de luz que se formaba en el firmamento.
Se barajaron diversas hipótesis, desde los que dijeron que eran OVNIs hasta los que achacaron la formación al cambio climático o los que apuntaron un meteoroide. Tras todas estas teorías, varios astrónomos y astrofísicos zanjaron el asunto asegurando que se trató de un misil del ejército ruso lanzado desde un submarino R30 Bulava que habría fallado en pleno vuelo.
La afirmación resulta convincente hasta que uno constata que la espiral noruega no es la única avistada en el mundo; El 26 de febrero de 2011 el fenómeno se repitió en Severodvinsk, Rusia; A las 5 de la madrugada del 29 de marzo de 2011 se vio otra espiral parecida en el cielo nocturno de Sumner Chirstchurch (Nueva Zelanda), y antes (aunque no se ha podido determinar la fecha) en China. ¿Siempre fallan los misiles o caben otras explicaciones?
Mientras estas llegan, y tras mi reciente viaje a los túmulos de Newgrange (Irlanda) he establecido una inquietante correlación entre este misterioso fenómeno luminoso y los petroglifos que allí -y, también, en otras partes del mundo- se encuentran y que permanecen indescifrables.
Si aceptamos que el hombre del Neolítico, su anciana sabiduría, se fundamenta en la observación directa: ¿Pueden ser las espirales representadas en las piedras prehistóricas fenómenos acaecidos en la más remota antigüedad?

Espirales en la antigüedad
En mi opinión es más que probable y resulta evidente que hace 5.000 años no habían misiles. Si estamos frente a fenómenos meteorológicos desconocidos también resulta evidente, a tenor de las representaciones megalíticas, que nuestros ancestros, ante la presencia de estos desconcertantes fenómenos, optaron por huir al monte. Como dirían los ingleses: “When you see the waves…go where the goats go….” “Cuando veas las ondas…ve allí donde las cabras van…” Como muestra comparto este vídeo que me resulta ilustrativo.

Publicada el miércoles, 26 de octubre de 2011

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