La Región Noreste de Brasil es conocida por sus muchos atractivos turísticos, entre ellos el árbol de Pirangi, considerado el anacardo más grande del mundo y el árbol más frondoso de Brasil. Cubre una superficie aproximada de 8.500 metros cuadrados y un perímetro de 500 metros, produciendo ochenta mil frutos al año. Las características sorprendentes de este árbol garantizaron su inclusión en 1994 en el libro de los Récords (Guinness Book). Este Anacardo se encuentra en la playa Pirangi del Norte, en el municipio de Parnamirim, a 15 kilómetros al sur de Natal, capital del estado brasileño de Rio Grande del Norte. Plantado en 1888 por el pescador Luiz Inacio de Oliveira, la causa de su asombroso crecimiento es una anomalía genética por la cual sus ramas crecen hasta alcanzar un largo y un peso tal que no se sostiene, y al caer doblegadas a tierra, vuelven a desarrollar raíces que estimulan aún más su desarrollo. Así, su aspecto es el de muchos árboles cuando en realidad es uno sólo. El árbol anacardo es nativo del nordeste de Brasil y Guayanas, y se le conoce también como cajueiro. Su fruto es muy apreciado y en español recibe distintos nombres según la región: Castaña de cajú (en Uruguay, Argentina y Chile), Marañón (en Perú, Colombia, Ecuador, Panamá, Cuba y Centroamérica), Merey (Venezuela) y Nuez de la India (México). El Instituto Brasileño de Turismo (Embratur) recomienda a los turistas visitar el mirador de la localidad, desde el cual pueden contemplar esta magnífica obra de la naturaleza frente a la bella playa Pirangi del Norte. Asimismo, los turistas pueden degustar sus frutos recién recogidos, tostados, con sal, con azúcar o chocolate, garrapiñados o envueltos en fresa. La localidad de Pirangi del Norte también es conocida por sus piscinas naturales llenas de corales y peces multicolores. Sus aguas cristalinas son apreciadas por los aficionados al buceo y snorkelling. Para acceder a las piscinas, es necesario realizar un paseo en barco, dado que están un poco alejadas de la costa.
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